Un mes bien, tres mal y así sigues igual.

Entra un buen proyecto y parece que todo marcha bien. Pero entre gastos, reuniones, cambios que nadie paga y horas que no consideraste, quizás ganaste bastante menos de lo que creías.

Y cuando termina, vuelves a empezar. Otra cotización, otro cliente y otra negociación desde cero.

/Tu último proyecto

¿Cuánto te quedó de tu último proyecto? Sabes cuánto cobraste. Pero ¿consideraste todo lo que te costó hacer ese trabajo?

Haz la prueba. Escribe una cifra y mueve los porcentajes. Es solo un ejercicio para mostrarte cómo cambian los números cuando consideras gastos y horas que quizás habías pasado por alto.

Cargando el ejercicio…

¿Y cuánto deberías cobrar en tu caso?

Para saber cuánto necesitas cobrar, hazlo tú mismo. Creé una calculadora que te permite conocer tu tarifa, evaluar tu rentabilidad y preparar un presupuesto.

¿Tu problema no son los números, sino cómo vendes tus servicios?

/Lo que podrías estar haciendo mal
'

No tienes claro qué estás vendiendo

Cada cliente termina definiendo qué incluye tu trabajo y qué queda fuera. Y cuando el alcance no está claro, cualquier cosa puede convertirse en parte del encargo.

'

Tus condiciones se negocian sobre la marcha.

Aceptas cambios, entregas y plazos que nunca consideraste. Y cuando quieres poner límites, el proyecto ya está avanzado.

'

Pones precios sin una base clara.

Ajustas tu cotización según lo que crees que el cliente pagará, sin revisar primero tus costos, el alcance del trabajo y la rentabilidad que necesitas.

'

Confundes facturar con ganar.

Sabes cuánto cobraste por un proyecto, pero no necesariamente cuánto te quedó después de cubrir los gastos y el tiempo que invertiste.

El problema no siempre es la falta de clientes. A veces es la manera en que estás haciendo negocios con ellos.

/Servicios

Tu negocio no se arregla solo subiendo los precios.

Puedes calcular perfectamente tus costos y seguir haciendo malos negocios.

Porque si no tienes claro qué vendes, qué incluye tu trabajo y bajo qué condiciones lo entregas, cada nuevo cliente puede convertirse en una negociación desde cero.

Por eso trabajo contigo sobre tus servicios, precios y condiciones comerciales. Para que tengas una oferta definida y sepas qué estás vendiendo antes de comenzar a cotizar.

/Lo que podrías estar haciendo mal

No tienes claro qué estás vendiendo

Soy diseñador. Tuve que aprender de negocios para seguir siéndolo.

Llevo cerca de veinte años trabajando por cuenta propia. Soy diseñador e ingeniero.

Aprendí que saber hacer bien un trabajo no significa necesariamente saber convertirlo en un negocio rentable. Por eso terminé estudiando negocios y trabajando con costos, servicios y decisiones comerciales.

Hoy utilizo esa experiencia para ayudar a otros profesionales independientes a revisar cómo venden su trabajo, cuánto cobran y bajo qué condiciones hacen negocios con sus clientes.

¿Qué necesitas revisar en tu negocio?

Si quieres saber cuánto necesitas cobrar, comienza por tus números.

Si el problema es cómo vendes tus servicios, las condiciones que aceptas o la forma en que negocias con tus clientes, podemos trabajar directamente sobre eso.

Ya sabes hacer tu trabajo. Ahora revisa cómo estás haciendo negocios.
contacto@freddy.consulting